Confinamento
Borges – Laberinto
No habrá nunca una puerta. Estás adentro
y el alcázar abarca el universo
y no tiene ni anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino
como tu juez. No aguardes la embestida
del toro que es un hombre y cuya extraña
forma plural da horror a la maraña
de interminable piedra entristejida.
No existe. Nada esperes. Ni siquiera
en el negro crepúsculo la fiera.
tuto said,
June 25, 2009 at 12:58 am
fico contente de ver seu blog tão intenso, me perco em tantas palavras, como de costume.
LM said,
June 27, 2009 at 2:29 pm
Refletindo sozinha:
É impressionante como o trecho que vai desde “No aguardes la embestida” até o fim do poema é uma infinita espiral de sentidos para mim.
Leone Rocha said,
June 27, 2009 at 10:16 pm
Não esperar nada de quem tudo se quer. Como isto é possível?
LM said,
June 28, 2009 at 2:45 am
Eis a questão.